BASURA CONVERTIDA EN "ORO"

Reciclaje de plásticos en Taiwan se convierte en industria lucrativa 

Taipei, agosto 31 (CNA) ¿¡Se puede convertir la basura en oro!? ¡No hay dudas! Este slogan utilizado frecuentemente por los activistas para la promoción de los esfuerzos tendientes a la protección ambiental se ha estado convirtiendo en una realidad en Taiwan, particularmente en lo que se refiere al reciclaje de los desechos de plásticos .leer mas.....

Reciclaje de sobras genera gigantesco beneficio 

  Taipei, mayo 25 (CNA) Se espera que las medidas para reciclar sobras de cocina y grandes objetos desechados como muebles generen beneficios avaluados en unos 2.900 millones de dólares taiwaneses (US$89,48 millones) para Taiwan en el 2010, dijo un funcionario de la protección ambiental el martes 25.

     Huang Huei-yuan, subdirector del Buró de Inspección Ambiental de la Administración de Protección Ambiental (APA), dijo que la evaluación se basó en las estadísticas que demostraron que hasta la fecha de este año, los 319 pueblos en 25 condados y ciudades habían reciclado un total de 2.023 toneladas métricas de sobras de cocina y 160 toneladas métricas de grandes objetos desechados al día.

     Se estima que el país recicle unas 730.000 toneladas métricas de sobras de cocina y 58.000 toneladas métricas de grandes objetos desechados este año, indicó Huang.

     En el 2009, Taiwan recicló 721.000 toneladas métricas de sobras de cocina y 65.000 toneladas métricas de grandes objetos desechados. La cantidad es equivalente a la cantidad a ser manejada por dos incineradores, dijo Huang.

     La Ciudad y el Condado de Taipei, la Ciudad de Taichung, la Ciudad de Tainan, el Condado de Kaohsiung, el Condado de Hualien, el Condado de Penghu y el Condado de Lienchiang fueron honrados por sus mejores esfuerzos de reciclaje en el 2009, según la APA.

     Huang elogió a las autoridades de protección ambiental de dichas áreas por haber presentado creativas medidas de reciclaje, tales como emplear a carpinteros profesionales para transformar los muebles desechados en nuevos productos antes de venderlos nuevamente a precios de descuento o donarlos a los grupos menos privilegiados o a las familias pobres

Negocio de desechos es una alternativa exitosa de reciclaje en Taiwán


http://src.eluniverso.com/2008/06/01/0001/1064/files/taiwan1-062500.jpgLas fábricas de reciclaje emplean a cientos de personas en Taiwán, cuyo modelo de trabajo se replica en otros países.
En Taiwán el reciclaje no es solo una alternativa en manejo de desechos, es un negocio. Luego de un proceso de 20 años, el comercio relacionado con el reciclaje de basuras de Taiwan encabeza la lista mundial.

Según representantes del Comité de Administración de Fondos de Reciclaje en Taiwán, este éxito obedece a la  creciente concienciación de la población  sobre la protección ambiental y  la exigencia de cumplimiento de las políticas de Gobierno. 

La exitosa experiencia taiwanesa para el reciclaje ha atraído la atención de muchos países extranjeros.  Alemania,  Holanda, Sudáfrica, y los aliados diplomáticos de Taiwán en Centro y Sudamérica han enviado a sus delegaciones al país asiático para conocer el mecanismo utilizado en este tema. 

El modelo de taiwanés ha sido replicado en Japón y China pero a pequeña escala, sostienen las autoridades, quienes consideran que ‘el secreto’ está en impulsar procesos de  clasificación obligatoria de basuras.

El Comité de Administración de Fondos de Reciclaje es el responsable de hacer cumplir esas políticas desde hace 20 años, cuando Taiwan estuvo experimentando un rápido crecimiento económico, que perjudicó el ambiente de la isla.

Debido a esto,  la cantidad promedio de basura producida por cada ciudadano ha disminuido de 0,9 kilos en el 2000 a 0,6 kilos en el 2006, mientras que el número de artículos capaces de ser reciclados ha aumentado de 10 en 1989 a 33 en el 2007.

Entre esa lista consta  llantas gastadas, aceites lubricantes para motores, desechos de cocina, así como grandes aparatos electrodomésticos.

Adicionalmente, el Gobierno ha establecido el  cobro de derechos de reciclaje a las empresas manufactureras antes de sus exportaciones. El dinero es destinado a un fondo que va a las empresas  de reciclaje. 
Bajo esta medida, Taiwán ha alcanzado una tasa de reciclaje del 100% para botellas plásticas, del 75% para neumáticos inservibles, y del 47,8% en pilas desechadas.

El  Comité  recolecta unos 6.000 millones de dólares taiwaneses ($ 181 millones de EE.UU.) como fondo cada año, mientras que las industrias relacionadas con el reciclaje crean un volumen de producción de más de 100.000 millones de dólares taiwaneses anualmente ($3.289 millones de EE. UU.)
Alto porcentaje
Taiwán tiene un índice de reciclaje del 38,3%, más alto que el porcentaje promedio en los países europeos.
Plantas
Hay 160 estaciones de reciclaje de  plásticos y siete plantas de procesamiento de plásticos reciclados.

Reciclando basura en taiwan .
Investigadores de la universidad taiwanesa de Da-Yeh han patentado un método para reciclar los discos CD/DVD ROM con una técnica de lixiviación (procesos químicos de lavado con agua) que puede limpiar todo el revestimiento de los discos en unos pocos minutos sin dañarlos, según publica Taiwán News.

La técnica ha sido desarrollada por Yang Yu-hao, en un curso de postgrado de Ingeniería del Medio Ambiente de la Universidad de Da-Yeh, bajo la dirección del profesor Lee Ching-hua. La técnica, que es rápida y barata, consiste en bañar y lavar los DVD con alcohol y con ácido nítrico. La parte impresa desaparece tras un baño en alcohol, y la metálica se elimina en ácido nítrico.

Al finalizar el proceso, el resultado es un disco casi virgen listo para ser reutilizado. Los CD se puede limpiar de la misma manera, pero el período de transformación sería aún más corto, ya que el CD no tiene las dos capas que se deben separar, dijo Lee. Según él investigador, el kilo de cds usados se pagan a 0,3 euros, mientras que con su técnica se pagarían al triple.

El negocio de la basura y el reciclaje sostenible

Más de 1.500 compañías taiwanesas se dedican a la administración de desperdicios.
Muchos taiwaneses de edad mediana comparten el mismo recuerdo de la niñez de los triciclos grandes con enormes bandejas que daban vueltas por sus vecindades recogiendo vidrio, papel, latas y desechos de metal. Los ancianos que los manejaban, intercambiaban el detrito doméstico por dulces o algunos centavos. Todavía se pueden observar ocasionalmente estos vehículos a primeras horas de la mañana, repletos precariamente con cajas aplastadas, pero hoy día los métodos para disponer los desechos va más allá de aquellos triciclos del pasado.
Los asuntos ambientales y la necesidad económica forzaron con cierta urgencia los esfuerzos gubernamentales para que resolviera el asunto de los desperdicios. En 1988, la Administración para la Protección Ambiental (EPA, siglas en inglés) enmendó la Ley para la Eliminación de Desperdicios de 1974 para cambiar el centro de la responsabilidad hacia la administración de desechos. “La revisión fue el comienzo del método fabricante-responsabilidad”, dice Lin Chien-hui, secretario ejecutivo del Comité para la Administración de Fondos de Reciclaje, de EPA. Los grupos de desechos industriales trabajaron con el regulador para desarrollar estrategias y metas de reciclaje, las implementaron e informaron sus logros a EPA.

Dando la vuelta
Como EPA no tenía maneras de supervisar los índices de reciclaje informados, el sistema fracasó. En 1997, otras revisiones a la Ley para la Eliminación de Desperdicios exigieron que los fabricantes e importadores de desechos se registraran con EPA y pagaran “cuotas de reciclaje” a los fondos de administración de reciclaje de la organización. Este fondo, explica Lin, se utiliza para subsidiar la colección y tratamiento de desechos, programas educativos de investigación y desarrollo relacionados. Actualmente, el fondo totaliza NT$6.000 millones (US$188 millones) y es administrado por un comité formado por funcionarios gubernamentales, académicos y representantes de la industria.

El negocio de la basura La tasa de reciclaje de automóviles viejos era del 37 por ciento.
EPA comenzó a realizar campañas de concientización pública en vista de la necesidad de reducir y reciclar los desechos domésticos; la primera de éstas, el proyecto de “bebés alien”, se llevó a cabo en 1990. Los contenedores en cuatro colores, con la forma y llamados bebés alien, fueron colocados alrededor de la ciudad para “comer” papel, vidrio, metal y plástico. Sin embargo, muchos residentes en lugar de tirar en ellos los desechos reciclables, los utilizan para botar toda la basura, y muy pronto, los bebés alien se volvieron reciclables.
Un importante asunto ambiental en ese momento era la contaminación causada por los desechos y botellas de politereftalato de etileno o PET (siglas en inglés). El reciclaje de estos contenedores se remonta a 1992, cuando EPA anunció que por cada botella vacía que se regresara a los detallistas, el fabricante ofrecería un reembolso de NT$2 (US$0,05). Los índices de devolución de botellas de PET se elevaron a más del 100 por ciento. Shen Chih-hsiu, un investigador en el Laboratorio para Análisis Ambiental del EPA, explica que la razón para el altísimo índice de devolución era que los fabricantes reportaban menos cantidad de producción para así contribuir menos al fondo de reciclaje. Como el fondo se vino en picada, el reembolso disponible para los consumidores se redujo primero a NT$1, y después a NT$0,5, y finalmente a nada en 2002. “La administración de los fondos fue cuestionada, pero la campaña fue un éxito”, dice Shen. “Nuestra encuesta muestra que el 80 por ciento de los consumidores todavía recicla sus botellas de PET aún sin el reembolso, lo que indica que la campaña tuvo éxito en crear el hábito de reciclar”.
Sin embargo, el dinero no ha formado estos hábitos admirables con otros artículos reciclables. Por cada automóvil y motocicleta que se lleve a los sitios designados, el propietario obtiene un reembolso de NT$3.000 (US$90) y $1.000 ($30), respectivamente. Aunque aumenta a una tasa anual del 20 por ciento, el índice de reciclaje en 2005 para automóviles fue del 37 por ciento y el 30 por ciento para motocicletas. “La compensación es demasiado poca para ser atractiva”, dice Lin Chien-hui. EPA está considerando un recargo reembolsable de NT$20.000 (US$600) en los precios de los autos para promover el reciclaje. “Es aparentemente un motivo más fuerte, especialmente cuando uno ya lo ha pagado”, dice.

El negocio de la basuraLa clasificación de la basura se volvió obligatoria en 2006. Los barriles en la parte trasera del camión son para los desperdicios de cocina.

Aparte de los artículos reciclables a cambio de reembolso, dicha agencia para la protección ambiental descubrió que el público no está tan entusiasmado con otros materiales. Una típica bolsa de basura de una vivienda podría contener diferentes cosas, desde palillos de bambú y envases de poliestireno hasta artículos de vidrio y plástico. Por eso, desde 1997 EPA ha promovido el reciclaje de recursos “cuatro en uno”, haciendo un llamado al público para que haga un esfuerzo junto a los gobiernos locales, las empresas de reciclaje y el Comité de Administración de Fondos de Reciclaje. La clasificación de la basura fue introducida paulatinamente durante un período de tiempo, y recibió mucho apoyo de los gobiernos locales y grupos privados, tales como la Unión y Fundación de Amas de Casa, y se volvió obligatoria en todo el país en 2006.
Qué pasa alrededor
La variedad de artículos que se pueden volver a usar ha aumentado en gran medida. Por ejemplo, a partir de 1998, las computadoras se han estimado reciclables, y solamente ese año, se reciclaron 238 toneladas métricas, cifra que llegó a 9.198 en 2005. Los muebles usados están también teniendo una segunda oportunidad. Gracias al servicio de recolecta disponible, de los gobiernos locales, los muebles se reparan y limpian completamente antes de ir a parar en los espacios para venta al detal del distrito o en sus páginas web. En 2006 se incluyeron los discos compactos y los teléfonos celulares.
El uso de la responsabilidad del productor y la clasificación obligatoria como estrategia de administración de desperdicios parece que ha sido un éxito para EPA, y asimismo, las estadísticas sugieren que el proyecto “cuatro en uno” ha funcionado bien. El peso del total de artículos reciclables domésticos aumentó de 129.155 toneladas métricas en 1998 a más de 1,75 millón en 2005, o una subida del 5,87 al 22,91 por ciento de desechos que se han vuelto a usar. Según EPA, más del 40 por ciento de la basura doméstica en Taiwan puede reciclarse, lo que significa que sólo se ha hecho la mitad del trabajo.

El negocio de la basuraTaiwan utiliza 400 millones de baterías al año, pero solamente recicla 12 por ciento de éstas.

En comparación con el reciclaje de basura doméstica, el sector industrial ha sido mucho más agresivo. De 1998 a 2005, los desechos industriales reciclados aumentaron de 4,8 millones a 7,8 millones de toneladas métricas, o una tasa del 70 por ciento de todos los desechos industriales. “Que las mismas industrias resuelvan el problema de sus desechos, dio lugar a desarrollos significativos en la reducción del daño al medio ambiente”, dice Lin Chih-sen, presidente de la Fundación para la Productividad Verde de Taiwan. “Todo pasó en sólo 15 años”.
Con la asistencia técnica de las organizaciones locales para la investigación, tales como el Instituto de Investigación sobre Tecnología Industrial (ITRI, siglas en inglés), las empresas administradas por el Gobierno fueron las primeras en formar parte del grupo para la limpieza. Por ejemplo, China Hi-Ment Corporation, fue establecida en 1991. Con la inversión conjunta de las industrias del acero y cemento, la compañía procesa escoria de alto horno producida por la industria del acero, y la convierte en cemento o polvo de escoria. Taiwan Power Co. también ha procesado las cenizas volantes de sus plantas para que puedan usarse en el concreto de las obras públicas. “Estas son como glóbulos blancos para la sangre de las industrias”, dice Lin. “Ellas limpian silenciosamente la suciedad, haciéndola útil y asegurando que las industrias sobrevivan”.
Dame un respiro
Marcada una industria emergente que goza de incentivos gubernamentales tales como reducción fiscal y de impuestos de importación, la administración de desperdicios ha comenzado a atraer a inversionistas extranjeros y locales. “La industria de reciclaje ha crecido en un 10 por ciento cada año”, dice Lin. “Aunque muchas compañías se han trasladado o planean trasladarse al exterior, esta industria es una que todavía tiene mucho potencial”.
Super Dragon Technology Co., Ltd. fue establecida en 1996, y ha sido una de las compañías más exitosas del sector. Con la asistencia técnica de ITRI y máquinas de Alemania y Japón, Super Dragon extrae metales preciosos de circuitos integrados y tableros de circuito impreso, y sus clientes incluyen a los principales fabricantes de Taiwan en la industria de la información. El fundador de la compañía Wu Yao-hsun explica que puede extraerse 1 kilogramo de oro de aproximadamente seis toneladas métricas de “materia prima”, y su compañía puede producir mensualmente 180 kilogramos de oro puro, así como cantidades más pequeñas de otros metales, tales como plata y cobre. Wu está muy orgulloso de que su compañía sea una de las 13 compañías del mundo que puede hacer esto. “Ellos están haciendo esas partículas más y más pequeñas, y la habilidad técnica para extraerlas es cada vez más y más alta”, dice. “Taiwan es un principal fabricante de computadoras, entonces claro, como miembro de la aldea mundial, debería tener la habilidad de reciclarlas”.

El negocio de la basuraEl reciclaje de botellas de PET es ahora un hábito popular.

Grandes empresas han mostrado interés en el comercio. La Corporación Formosa para Tecnología del Medio Ambiente, una inversión del Grupo Plásticos Formosa, está tratando de reciclar los desperdicios de cocina. Las instalaciones en Yangmei de la compañía en el Distrito de Taoyuan, procesan desechos de cocina y los convierten en abono orgánico que se utiliza para cultivar hortalizas orgánicas en la propia granja de la compañía. Formosa comenzó a vender sus primeras hortalizas orgánicas en agosto del año pasado, y aunque su producción es pequeña, la compañía cree que hay un mercado anual de NT$50.000 millones (US$1.500 millones) para el abono, y tiene planeado establecer siete otras instalaciones de procesamiento en otras partes de la isla.
A finales de 2005, había más de 1.500 compañías de administración de desperdicios y reciclaje. En conjunto, éstas generaron un valor de producción de NT$36.000 millones (US$1.100 millones) en 2005. Sin embargo, no todas pueden esperar mayor crecimiento; los pequeños operadores han encarado serios retos. “Los requisitos tecnológicos son cada vez mayores”, dice Lin Chih-sen. “Las compañías pequeñas que no pueden darse el lujo de investigación y desarrollo o promoverse, terminarán perdiendo su competitividad”.
“La escala de administración de desperdicios ya va más allá del vehículo de tres ruedas, y sus recompensas, mucho más allá de los dulces y algunos centavos, pero la esencia del negocio sigue siendo la misma —ganarse la vida con los desechos de ayer.

Despejando el camino

Despejando el camino
Despejando el camino Los incineradores en Taiwan, como éste en Peitou, en Taipei, eliminan el 80 por ciento de la basura de la isla. Los residentes que viven cerca pueden usar gratuitamente la piscina y otras instalaciones alrededor del incinerador.
Para la gente que vivió en Taiwan en los años ochenta, había algo más en el aire que el anuncio del milagro económico. “La quema de basura y cables recubiertos con plástico era algo común, especialmente en la parte sur de la isla”, dice Hsu Kuang-jung, profesor de Ciencias Atmosféricas en la Universidad Nacional de Taiwan. “Ellos querían los alambres de cobre dentro de los cables y quemaban el plástico para sacarlo con más facilidad”.
El cable, desperdicio importado de países desarrollados como Estados Unidos, era una buena fuente de ganancias para los comerciantes taiwaneses de desechos de metal. Sin embargo, lo que ellos no sabían era que el hollín producido al quemar la capa de cloruro polivinílico contenía dioxinas altamente tóxicas, contaminantes que pueden causar desde defectos de nacimiento hasta cáncer.

Formosa redecorada
Estos días casi todas las principales fuentes de dioxinas están siendo supervisadas de cerca y reglamentadas. Tanto los contaminantes del aire inmóviles y móviles, tales como sitios de construcción y vehículos automotores, han tenido que pagar cuotas de control de contaminación a partir de julio de 1995, que el Gobierno usa para mejorar la calidad del aire, mientras que impone multas a los que no pueden satisfacer los estándares de calidad del aire. Según EPA, la calidad del aire en Taiwan en general es mejor que antes: un promedio de 6,83 por ciento de los días en 1994 el índice estándar de contaminación excedía 100 (lo que indica calidad del aire no saludable), mientras que el porcentaje bajó a 2,7 en 2003, aunque aumentó en 2005 al 4 por ciento, parcialmente debido a las tormentas de arena del Desierto de Gobi que llegaban hasta la isla.

Despejando el camino Las riberas recuperadas del río Amor en la ciudad de Kaohsiung son una de las atracciones turísticas princip

Aunque la Ley de Control de Contaminación del Aire fue promulgada en 1975, y ha sido enmendada seis veces desde entonces, ésta reglamenta principalmente la calidad del aire exterior. En diciembre de 2005, EPA propuso estándares para la calidad del aire interior, que regularán asuntos tales como el diseño de sistema de ventilación para los edificios públicos. Una ley para la reducción de gases de invernadero fue enviada al Legislativo en septiembre de 2006 para deliberación. Incluye una estipulación para que el Gobierno Central establezca un equipo de coordinación entre agencias que implemente las reglamentaciones. La ley propuesta es una respuesta sólida al Protocolo de Kyoto, un acuerdo bajo la Convención Estructural de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, del cual Taiwan está excluida.
Así como ha mejorado la calidad del aire de la nación, las estadísticas de EPA afirman que el agua de Taiwan está también mejorando. Por ejemplo, en 2005, un 6,2 por ciento del total de 2.904 kilómetros de ríos bajo la supervisión de EPA fueron considerados altamente contaminados, menos del 14 por ciento en 2002. La limpieza de los ríos de Taiwan fue posible por la Ley del Control de Contaminación del Agua de 1974, que ha sido enmendada muchas veces, la más importante de las enmiendas ocurrió en 1987, y definió los estándares para emisiones de aguas residuales de fábricas y granjas. EPA es ahora capaz de multar a los que violen estos estándares, y por lo tanto, de reducir la cantidad de aguas residuales industriales sin tratar.
Los desechos de ganado han sido un serio problema en áreas de captación que abastecen agua potable a las ciudades, particularmente en todas las zonas muy pobladas en la parte occidental de la isla. La solución de EPA para resolver el problema fue eliminar los criaderos de cerdos de las principales cinco áreas de captación en 2001. Un total de 640.000 cerdos fueron trasladados, principalmente de los tramos superiores del río Gaoping, el principal suministrador de agua en la ciudad de Kaohsiung.
“Un indicativo de la calidad mejorada del agua de los ríos de Taiwan es que el diseño de las riberas de Taiwan permite ahora a la gente mayor acceso al agua”, observa Huang Yi-chu, profesor asociado del Departamento de Ciencias Ambientales e Ingeniería de la Universidad Nacional de Ciencias y Tecnología de Pingtung. “La calidad del agua no puede ser tan mala si las autoridades desean que la gente se acerque más a ésta”.
Ahora el 47,5 por ciento de la contaminación de los ríos viene de las viviendas, seguido del 32,8 por ciento del sector industrial, y 19,7 por ciento del ganado. “Esto indica que deberíamos acelerar la construcción de sistemas de tratamiento de aguas residuales, para resolver el problema de las aguas residuales de las viviendas”, dice Chang Kow-lung.
Solamente el 15 por ciento de las viviendas taiwanesas están conectadas actualmente a un sistema de tratamiento de aguas residuales, de allí que haya una gran necesidad de construirlos. “Actualmente es más costoso construir sistemas de tratamiento de aguas residuales que antes, porque cada vez es más difícil hacer trabajos de construcción a medida que la población crece y el tráfico se pone más pesado” dice Huang.

Despejando el caminoDespejando el camino
El reciclaje de desperdicios en Taiwan.
El reciclaje también ha dado nueva forma al tema de los desechos en la isla. La separación de los desechos en cuatro categorías fue introducida por primera vez en 1990 con el juego de botes de basura creado por EPA, en forma de cuatro muñecos tipo caricatura llamados “bebé alien”, por cuyas bocas la gente tiraba sus desechos reciclables. Tras este período de 15 años de aprendizaje, en 2005 EPA exigió obligatoriamente en 10 ciudades y distritos la separación de la basura en tres categorías: sobras de cocina, general y desechos reciclables. Las nuevas reglamentaciones entraron en vigor en todo el país en 2006, y los que las incumplan recibirán multas de hasta NT$6.000 (US$181).
George Cheng piensa que el programa de reciclaje del Gobierno es muy exitoso. De hecho, el resultado de la campaña de reciclaje en los últimos 17 años es estimulante. En 1979, se producían 863 gramos de basura diariamente por persona en Taiwan. La cifra llegó a su nivel más alto en 1997, alcanzando 1.143 gramos, pero disminuyó a 619 gramos en la primera mitad de 2006. Entre tanto, la cantidad de basura reciclada ha aumentado a 26,61 por ciento del total, mucho más del 5,87 por ciento en 1998.

Avances en la protección ambientalntal

Los científicos ya han creado agentes biológicos efectivos para tratar los desperdicios. Ahora, están trabajando en métodos para prevenir la producción de desec

“N o puedo ver ninguna conexión entre la protección ambiental y la biotecnología”, dijo el año pasado un legislador durante una sesión legislativa. “Todo el proyecto de biotecnología ambiental no tiene sentido y su presupuesto debería ser reducido”. En respuesta, un representante del Ministerio de Asuntos Económicos (MOEA, siglas en inglés) presentó rápidamente los alegatos del caso, y salvó exitosamente el proyecto de ser descartado.
El caso ilustra meramente la falta general de conocimiento sobre el potencial de la biotecnología en la protección ambiental, dice Pearl Lin, quien dirige la División de Microbiología del Centro de Desarrollo para Biotecnología (DCB, siglas en inglés). La idea de resolver el problema de la contaminación mediante la microbiología necesita publicidad, admite; pero los asuntos ambientales, sólo recientemente, han ganado terreno en la conciencia pública. “Cuando la gente habla sobre biotecnología, piensa inmediatamente en los usos médicos o farmacéuticos”, dice Lin. “Rara vez se le ocurre a ellos que la biotecnología puede ayudar a mejorar la calidad de su medio ambiente”.
A pesar de su ignorancia, se han hecho avances significativos en el tratamiento de la contaminación a través de la microbiología. “Los estudios sobre protección ambiental solían centrarse en el tratamiento de productos finales, tales como las aguas y gases residuales”, explica Lin. “Ahora se hace énfasis en asegurar que no se están produciendo agentes contaminantes en primer lugar”.
El DCB, un centro de investigación sin fines de lucro, establecido por el Gobierno en 1984 para actuar como una conexión entre los sectores académicos y comerciales, está a la vanguardia en este campo. Con la financiación de parte del MOEA, el centro promueve y desarrolla aplicaciones biotécnicas para las actividades de protección ambiental, y ayuda a las compañías locales con los asuntos de los residuos. También hay unos cuantos casos donde las empresas colaboran con el DCB en proyectos específicos. Ellos han invertido en conjunto NT$3 millones (US$92.300) al año, o alrededor del 10 por ciento de los fondos requeridos, para estos esfuerzos de investigación. La tecnología resultante será luego incorporada a sus operaciones comerciales. “Porque es su dinero el que está siendo invertido, los empresarios están trabajando más estrechamente con nosotros”, dice Lin. No sólo tienen un interés financiero en los resultados de la investigación, sino también uno práctico. “Siempre nos están preguntando cómo va nuestra investigación”.

Avances en la protección ambientalntalHa sido difícil que las tecnologías descubiertas en los laboratorios lleguen a las industrias que se podrían beneficiar con ellas.

Los asuntos de protección ambiental han sido dominados tradicionalmente por los ingenieros ambientales, pero recientemente un mayor número de microbiólogos están utilizando sus conocimientos en este campo. El equipo de Lin, que incluye científicos de ambas disciplinas, ya ha desarrollado tecnología para tratar desechos de las fábricas petroquímicas, curtidurías de cuero, plantas procesadoras de alimentos, y fábricas de papel. Los científicos han hallado microorganismos capaces de descomponer o detoxificar materiales de desecho, tales como gases, aguas residuales, y fango, o convertirlos en productos útiles, tales como energía o fertilizantes.
Este tipo de biotecnología no es nada nuevo. La descomposición de las substancias naturales, tales como una porción de fruta putrefacta, viene ocurriendo desde siempre. Sin embargo, en la época moderna existen demasiadas substancias artificiales que no se someten fácilmente al orden natural de la descomposición. La utilización de biotecnología en el ambiente es nada más que el arte de simular el mundo natural y poner los microorganismos adecuados en el ambiente apropiado para acelerar el proceso de descomposición, dice Ku Young, profesor de ingeniería química en la Universidad Nacional de Ciencias y Tecnología de Taiwan (NTUST, siglas en inglés), y el secretario general del Instituto Chino de Ingeniería Ambiental. “Eso es básicamente lo que siempre hemos hecho en nuestro campo”, dice. “Sólo que ahora queremos hacerlo más rápida y eficientemente”.
Ku cree también que los científicos de Taiwan no pueden depender enteramente de la tecnología extranjera en esta área porque los microorganismos no siempre se adaptan fácilmente a su nuevo ambiente. No hay garantía de que la bacteria cultivada para contrarrestar la contaminación en Estados Unidos o Europa funcionará igualmente bien aquí. “Muchos bioagentes han sido introducidos desde el extranjero”, indica. “Pero necesitamos desarrollar nuestras propias destrezas para resolver nuestros problemas ambientales”.

Avances en la protección ambientalntal Las instalaciones de aguas residuales ocupan terreno y recursos preciados. Las plantas de tratamiento de aguas podrían ser una alternativa eficaz
La presión de que aparezcan soluciones para el problema de la contaminación se haya por doquier, incluso en el sector privado. “La biotecnología es la manera más barata que tienen los empresarios para resolver el asunto de la contaminación que ellos mismos crean”, dice Lin, del DCB. La preocupación del público por el ambiente ha conducido a la elaboración de reglamentaciones sobre protección más estrictas, que ocasionan frecuentemente mayores costos para las empresas; sin embargo, la nueva tecnología ofrece a las compañías contaminantes opciones a precios razonables. Por ejemplo, las instalaciones para el desecho de aguas residuales necesita típicamente grandes extensiones de terreno, algunas veces indisponibles o inaccesibles. Sin embargo, hay un proceso que involucra el tratamiento de gran cantidad de aguas residuales con la ayuda de microorganismos, que ahorraría a las empresas los gastos adicionales. “Las industrias tradicionales de Taiwan, tales como las fabricantes de materias colorantes y de químicos, han hecho enormes contribuciones a la economía”, dice Lin. “Los problemas de la contaminación parecieran estar deteniendo a estas industrias, pero la biotecnología podría ayudarles a obedecer las reglamentaciones a un costo razonable”.
Poner estas ideas en práctica no es tan simple. Según Ku Young, del NTUST, a pesar de los esfuerzos del Gobierno en la promoción de la biotecnología, su papel en la protección ambiental es obscuro y como consecuencia carece de fondos. Por ejemplo, los NT$50 millones (US$1,5 millones) que el DCB ha destinado a los asuntos ambientales equivalen a menos del 10 por ciento de su presupuesto para la investigación biotecnológica. “La biotecnología se basa en el efecto biológico de composiciones como por ejemplo las drogas”, indica. “Pero en nuestro campo, estudiamos los efectos biológicos de la descomposición”, añadiendo que allí se necesita más de la cooperación, no sólo entre los científicos, sino también entre aquéllos en el campo de los laboratorios y el comercio. El sugiere que el Gobierno juegue un papel más activo en el estrechamiento de la brecha entre la biotecnología y la ciencia ambiental, y haga de los usos en biotecnología ambiental un negocio más lucrativo.
Felex Chen, gerente general de Emperor Biological Appliances Co., ha hecho eco de este sentimiento. Esta empresa es uno de los tres productores de plástico biodegradable en Taiwan. “Los empresarios aquí son muy buenos, puntualizando la comerciabilidad de un producto y su capitalización, pero aún son incapaces de financiar la investigación y el desarrollo en este campo”, dice Chen. “Si el Gobierno quiere realmente participar en el juego, debería extender sus subsidios para que el sector privado lleve a cabo más investigaciones”.
Avances en la protección ambientalntal La biotecnología usada para el ambiente no es nada nueva, pero los microorganismos como éste han sido desarrollados para detoxificar o descomponer material de desecho, tales como aguas residuales y fango.

Chen cree que las empresas conjuntas más prometedoras de este siglo serán en la industria de la protección ambiental –con el plástico biodegradable ocupando el primer lugar. El tiene razón de ser optimista. Por una parte, la economía de Taiwan depende en gran medida de las exportaciones. Muchos destinos importantes tales como aquéllos en Europa están estableciendo estándares más altos para el empaque de artículos comerciales, y ofreciendo incentivos financieros a aquéllos que acceden. Los materiales de empaque que no dañan el medio ambiente pueden ahorrar una suma considerable.
Las reglamentaciones gubernamentales son solamente beneficiosas si éstas se cumplen, y si son consistentes. Por ejemplo, no debería haber dudas sobre el nivel biodegradable del plástico –ya sea 5,10,20 o 40 por ciento– antes de ser etiquetado como tal. En 1999, la Administración para la Protección Ambiental (EPA, siglas en inglés), que se halla a nivel de Gabinete, exigía que el plástico fuera 70 por ciento biodegradable para los fabricantes que solicitaban el certificado ISO 14855. Pearl Lin, del DCB, también resalta la importancia de hacer prácticas las reglas. “Las reglamentaciones deberían ser razonablemente permisivas y aplicadas rigurosamente, no lo contrario”, señala. “Una ley poco realista es peor que la inexistencia de una ley”.
Como pionero de la industria no contaminante en Taiwan, Emperor está todavía esperando que las organizaciones que redactan las políticas se pongan al día con lo que ya está disponible en el mercado. Por ejemplo, en la Ciudad de Taipei se planea establecer instalaciones de abono orgánico en sus tres incineradores, y desde el año pasado, la ciudad ha estado probando el reciclaje de desechos orgánicos en varias áreas. Chen, cuya compañía produce también bolsas plásticas biodegradables, dice que estos productos serán necesarios para que el Gobierno implemente sus planes de procesamiento de desperdicios orgánicos de los hogares.

Avances en la protección ambientalntalLos desastres ecológicos causados por los derrames de petróleo son ya casi algo del pasado. Se han desarrollado organismos que “se comen” el petróleo antes de que cause algún daño.

Hong Cheng-chung, director general del Buró de Protección de Calidad del Aire y de Control de Ruido de EPA, también ha señalado que su meta es el abono. “El abono es la mejor manera de emplear los desechos de la cocina, y planeamos construir las instalaciones pertinentes para las comunidades, y toda la ciudad”, dice. “La clave para la tecnología es cómo acelerar el proceso de fermentación y reducir el olor con los microorganismos”. Un modelo posible es el plan gubernamental de Tokio, por medio del cual cada vivienda recibe un subsidio para comprar un sistema de abono. La otra prioridad del EPA es establecer un sistema de supervisión que utilice tecnología de biochip. Estos chips pueden usarse para medir la calidad del aire y medir los niveles de dioxina, especialmente alrededor de incineradores y fábricas, dice Hong.
Es obvio que los usos de la biotecnología ambiental tienen gran potencial, pero falta el apoyo de los sectores gubernamental y comercial de Taiwan. Se han hecho avances en laboratorios, pero éstos aún deben ponerse en práctica. La resistencia hacia la nueva tecnología siempre ha sido un obstáculo. Pearl Lin, del DCB, recuerda cómo su trabajo en el tratamiento de tierras de cultivo contaminadas tuvo que enfrentar la oposición de agricultores que dejarían de recibir compensación si ella tenía éxito. Felex Chen, de Emperor, indica que el asunto de la intervención política también está presente. “Los productores de plástico tradicional han tenido sus debates con los políticos. Ellos podrían presionar al Gobierno y dificultar el establecimiento de reglamentaciones que favorezcan a los plásticos biodegradables”, dice.
La isla debe ser decisiva en la búsqueda de soluciones para sus problemas ambientales. A medida que la sociedad continúe luchando por mayor prosperidad económica, el Gobierno debería organizar sus recursos, ayudar a establecer una próspera industria favorable al medio ambiente, e implementar reglas prácticas para minimizar el daño a la Tierra. Es posible que la biotecnología no sea la respuesta a todos los males de la humanidad, pero posee algunas soluciones prácticas para los problemas de la contaminación que Taiwan podría adoptar con facilidad.


 



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