Templos

TEMPLO DE LONGSHAN, TAIWAN

 

A pesar de no ser tan antiguo como otros santuarios en Asia, Longshan es uno de los más tradicionales e importantes templos en Taiwán. Este recinto congrega una efervescente y pululante feligresía que practica creencias budistas, confucianistas, taoístas y vernaculares. Este recinto convida además a una impresionante fiesta para los sentidos, donde los vívidos tonos cromáticos  de sus fromas parecen desvanecerse tras los humos de fragantes inciensos, macerándose en los sonoros cánticos y plegarias de los fieles.


Desde el punto de vista arquitectónico, además, me gustaría mostrarlo como ejemplo para subrayar el contraste que existe entre la arquitectura china, la coreana y la japonesa, ya que a pesar de que a todas ellas se las suele agrupar bajo la etiqueta de "arquitectura asiática", existen marcadas diferencias estilísticas entre las mismas. A pesar de compartir todas ellas algunos principios constructivos y compositivos comunes comunes, la arquitectura china se diferencia por la forma de los tejados, la convivencia de diferentes estilos de vanos y materiales y la abundancia de ornamento y color.


CONTEXTO

El Templo Longshan 龍山寺, que significa "el Dragón de la Montaña" se ubica en el tradicional distrito de Wanhua, el antiguo centro cultural y comercial de Taipei. Fue construido entre 1738 y 1743 durante la dinastía Qing, pero reconstruido varias veces tras serios daños, particularmente el bombardeo aliado para liberar Taiwán de la ocupación japonesa.  Fue fundado por inmigrantes de la provincia china de Fujian, la más cercana a Taiwán desde China continental y está dedicado a Guanyin, la diosa de la misericordia, cuya estatua ha sobrevivido milagrosamente a terremotos y vicisitudes.
 



DISTRIBUCIÓN

El conjunto ocupa un lote rectangular, ligeramente girado hacia el noroeste, enfrentando una gran plaza contemporánea, la cual incluye comercios y espacios recreativos hacia el sur. Probablemente la inclinación del lote se deba a la antigua trama de la ciudad. Denro de éste, los edificios se organizan ortogonalmente definendo tres patios, que establecen un tamiz entre lo más público y mundano hasta lo más sagrado.

La fachada del templo de cara a la calle está compuesta por una puerta central de dos cuerpos, cuyas columnas son de concreto y no de madera, como en la mayoría de los casos. En general, tanto la puerta como el murete que define el lindero del lote son elementos que tienen cierta transparencia, trabajados con un colorido e intricado ornamento.



Tras cruzar el pórtico nos recibe un patio, a cuyos costados se ubican dos fuentes, una de ellas adornada con una cascada artificial. Intuyo que la localización de estos elementos acuáticos hacia el sur tiene que ver con la geomancia china o Feng Shui, que promuve la ubicación de un estanque, río o cuerpo de agua hacia esta dirección.



El elemento principal de este patio es un pabellón trabajado simétricamente, como la mayoría de los edificios en el templo. En él destaca un pórtico principal a cuyos costados se ubican ventanas octogonales.  A diferencia de esta facahada cerrada, al otro lado del mismo el pabellón se abre para acoger a los fieles.



El segundo patio se halla definido por el pabellón del que hablamos anteriormente hacia el sur del espacio, el templo principal dedicado a la diosa de la misericordia hacia el norte y dos torres a los costados. Frente al templo se ubica una plataforma elevada respecto al nivel del suelo, un recurso para remarcar la sacralidad de este ámbito.
Elementos complementarios son las grandes lámparas, incienciarios y porta velas, también colocados simétricamente en el espacio.






El tercer patio está dedicado a las ofrendas, donde los fieles presentan obsequios como flores y frutas, y también incienso.



Uno de los aspectos que encontré singular e intersante fue una sala de columnas rojas, que en realidad son miles de pequeñas velitas, llamadas las "velas de la luz", cada una con una tarjeta de la persona que hizo la ofrenda. Por supuesto, el privilegio de colocar una tarjeta allí tiene un precio, el cual se acrecienta conforme la vela se aproxima a la estatua de Buda.



El profuso barroquismo de la decoración expresa un alto contenido simbólico: pilares de bronce en forma de dragón, truculentos tallados en los techos, pintados con colores vivos. Pero especialmente destacan los techos, pintados de amarillo simbólico (color que tradicionalmente representa divinidad), con sus agudas puntas y decorados con polícromos dragones, aves míticas, animales y conjuntos con figuras humanas.







No sólo la intrincada arquitectura hace atractivo al templo de Longshan, sino también el fervor de sus feligreses. La expresión de la fe es mucho más exteriorizada que la que he visto, por ejemplo, en Japón, y las multitudes de creyentes, que inundan el espacio a todas horas del día, crean una atmósfera muy especial, estableciendo un nexo íntimo entre la fábrica física del edificio y su significado cutural y simbólico.



En el siguiente video incluyo más fotos de este templo, tanto de su arquitectura como de los fieles. Espero que sirva para dar una idea más amplia de este complejo.


TEMPLO DE CONFUCIO

El primer Templo de Confucio de Taiwan fue construido en Tainan en 1665. Así como otros templos de su época, ha tenido que ser renovado.
“Nuestros antepasados no pudieron ver la luna que nosotros vemos, pero igual brillaba sobre ellos”, es una frase que le gusta decir a Wu Cheng-wei, jefe del Taller de Cultura e Historia Pakua, y experto en historia del centro de Taiwan. Las dinastías Ching y Ming gobernaron entre mediados del siglo XVII y finales del XIX. Durante ese período llegó a Taiwan una gran ola de inmigrantes de China continental que afectó profundamente el paisaje urbano de la isla.
Originalmente Taiwan estaba habitada por aborígenes austronesianos, aunque para la época en que arribaron los holandeses a principios del siglo XVII había también un alto número de habitantes Han. Pero el pueblo Han comenzó a predominar cuando Cheng Cheng-kung, o Koxinga, se negó a seguir a su padre, quien había sido pirata y se había convertido en oficial, y en su lugar, juró lealtad al gobierno manchú Ching, transportando su ejército a Formosa.



Muchos de los primeros habitantes llegaron a Tainan, desde donde procedieron a esparcirse hacia el norte a lo largo de la costa occidental. Koxinga eligió esa ciudad, llamada entonces Anping, como su capital e hizo del Fuerte Provintia, originalmente construido por los holandeses en 1653, su base administrativa. Hoy día, Tainan es simplemente otra ciudad para los visitantes que no están interesados en sitios históricos, pero para los que sí lo están, es un vibrante patrimonio cultural.
Nueva sangre, nuevos edificios Chueh-ti conectando vigas y columnas.
“Las edificaciones de la dinastía Ming en Taiwan no tuvieron gran significado”, dice Lin Hui-cheng, profesor de arquitectura en el Instituto Nacional de Artes, “porque en esa época lo importante era aumentar el número de habitantes, y no la construcción de edificaciones sofisticadas”. Cuando Lin dice ésto, tiene en mente el florecimiento arquitectónico que caracterizó al siguiente y más acaudalado gobierno Ching. Pero Koxinga y su hijo, las primeras personalidades Han con autoridad en Taiwan, dejaron como legado unos cuantos edificios que fueron importantes para la cultura china tradicional.
En 1665, por ejemplo, se construyó en Tainan el primer templo confuciano de la isla. También se conoció como la primera escuela oficial de Taiwan. Desde la dinastía Sung (960-1279), los gobiernos central y locales en China habían construido templos dedicados al confucianismo, que eran iconos de sofisticación cultural. Además, cumplían funciones educativas. Con frecuencia se les anexaba una escuela patrocinada por el gobierno, dando lugar a la máxima arquitectónica “una escuela a la izquierda, un templo a la derecha”. El Templo de Confucio en Tainan seguía originalmente este principio, aunque actualmente no queda rastro de la escuela.
El Templo de Confucio de Tainan fue sólo el primero de muchos construidos en la isla bajo el gobierno Ching entre 1683 y 1895, fue en este último año que se inició la ocupación japonesa. Porque Taiwan estaba muy lejos de Pekín, la fuente de poder y recursos públicos, algunas de estas estructuras fueron construidas con fondos privados, a diferencia de la tradición “oficial” de China continental. Los dos más notables están en la ciudad de Changhua en el centro de Taiwan y en Taipei. En contraste con estos dos edificios, el Templo de Confucio en Tainan con su aire de mucha simplicidad, se caracteriza por la ausencia de galerías con pilares alrededor de la sala central.

Nueva sangre, nuevos edificios La estructura de una vivienda tradicional de tres lados se correspondía con las partes del cuerpo humano.
Sin embargo, Confucio no tenía el monopolio de la vida espiritual de la gente en Taiwan. Bajo la influencia marcial de Koxinga, Kuan Yu (160-219), el magno guerrero en la historia de China, se volvió uno de los dioses folklóricos más populares de la isla. El Templo Kuanti (King Kuan) y el Templo de Confucio, ambos en Tainan, han sido considerablemente reconstruidos, pero el esquema original se ha mantenido prácticamente intacto.
La mayoría de las fachadas de los templos confucianos dan hacia el sur, una ubicación favorable para las instituciones educativas según las nociones chinas tradicionales de geomancia, pero bajo el gobierno Ching, toda la atención se enfocó en la otra dirección: la agricultura y el comercio se expandieron hacia el norte de la cada vez más próspera ciudad de Tainan. Un gran número de chinos Han dejaron China continental para establecerse en la isla, a pesar de que las leyes prohibían la inmigración. “Con el aumento de la riqueza y la estabilización de la estructura social, se erigieron muchos edificios sofisticados, incluyendo templos y escuelas importantes”, indica Lin Hui-cheng.
Este proceso se mantuvo invariable a medida que los inmigrantes se identificaban más y más con su nuevo hogar. “A finales de la dinastía Ching, la sociedad de Taiwan era más próspera que la de China continental”, dice Shiue Chyn, arquitecto y profesor asociado en el Instituto de Posgrado de Arquitectura de la Universidad Cristiana Chung Yuan. Muchos templos construidos con las donaciones de los comerciantes adinerados y el apoyo de los creyentes, eran realmente magníficos. “Se competía en el trabajo”, explica Lin. “Los residentes de una villa no podían soportar la vergüenza de tener un templo más humilde que el de sus vecinos”. Luego, a medida que se expandieron los lazos comerciales internacionales de la isla, y más y más gente comenzó a ganar dinero con el comercio, empezaron a aparecer residencias y jardines privados lujosos.

Nueva sangre, nuevos edificios Chih-tou, un friso colorido entre las paredes y los aleros.

La cultura Han se estaba arraigando en la isla, los artesanos expertos estaban también desarrollando un subsistema de construcción conforme a la tradición de siglos. Arquitectos, pintores y escultores de China continental fueron invitados por los maestros locales. Ellos trabajaban en un estilo chino sureño que se diferenciaba del norteño por sus detalles más complejos y coloridos, y esquemas de decoración.
Cada comunidad trajo diferentes escuelas regionales de arquitectura consigo, pero todos los edificios hechos en Taiwan durante esa época poseen ciertas características en común: estructuras de madera, paredes de ladrillo, arcilla o piedra, y techos inclinados. Se prestaba mucha atención a los detalles decorativos, tales como los enlaces entre vigas y columnas, y entre paredes y aleros. Como la estructura principal estaba hecha de madera, las funciones del arquitecto y del ingeniero generalmente se reducían a la de carpinteros.
Otra característica común de estos edificios es su correspondencia con el cuerpo humano. Por ejemplo, las viviendas tradicionales de tres lados de Taiwan tienen una habitación central que representa la cabeza, a la que están conectadas otras habitaciones que representan las orejas y los hombros. En los ángulos derechos se construyen dos “dragones protectores” (los brazos), que terminan en paredes que vienen a ser las muñecas y los dedos. La estructura entera abarca un patio que representa el estómago.
Todas las otras residencias tradicionales pueden verse como representaciones simples o refinadas del cuerpo humano, según el concepto taoísta de armonía entre la forma y el espíritu. “Las edificaciones antiguas de Taiwan son una metáfora de la cultura china tradicional”, dice Wu Cheng-wei, jefe del Taller de Cultura e Historia Pakua, y miembro del Comité de Evaluación de Sitios Históricos del Distrito Changhua. “Esas construcciones albergan una memoria colectiva. Son una extensión del espíritu y sabiduría de nuestros antepasados”. Por ejemplo, el patrón de las baldosas del piso de una habitación puede tener diversos significados, así como también las puertas de diferentes formas: una puerta circular simboliza unidad y satisfacción, las de forma de jarrón, indican seguridad, porque ping, jarrón, suena como la primera sílaba de pingan, seguridad.
Nueva sangre, nuevos edificios Tallas en madera, aunque son generalmente exquisitas, se corrompen fácilmente con la humedad de Taiwan.
Los inmigrantes de Taiwan llegaron de diferentes regiones de la costa sureste de China continental, incluyendo las provincias de Guangdong y Fukien. Los de esta última pueden subdividirse en dos grupos, cada uno con un estilo de construcción diferente. En general, el estilo de Guangdong es simple, preciso y compacto, mientras que el de Fukien es más ligero, más suave y más complejo. “Sin embargo, estas diferencias son superficiales”, dice Lin Hui-cheng. “Los esquemas arquitectónicos son similares”.
Pero las luchas que las diferencias regionales provocaron no tenían nada de superficial. Durante los dos siglos del régimen Ching, se reportaron más de sesenta casos de enfrentamientos armados entre las diferentes comunidades de inmigrantes, dejando una estela de viviendas en ruina y templos abandonados. En algunas áreas, los Hakka fueron forzados a salir, dando lugar a una ironía histórica interesante: “Después que los Hakka se marcharon, pocos visitantes venían a sus templos”, dice Chiue Chyn. “Gracias a ello, esos edificios lograron conservar su apariencia original”.
Los tres centros de comercio más importantes en la historia del desarrollo de Taiwan fueron, en orden cronológico, Tainan en el sur, Lukang en el centro, y Wanhua en el norte. Bajo el gobierno Ching, estos tres puertos sirvieron para comerciar con China continental, así como con otros países asiáticos. Bajo el Tratado de Tientsin, 1858, se abrieron cuatro de los puertos de Taiwan a las potencias occidentales, cuando el alcanfor, el azúcar y el té eran los principales productos de exportación. Los mercaderes y diplomáticos extranjeros llegaron en tropel a Taiwan, donde construyeron casas de ladrillos que no se parecían en nada a las que estaban acostumbrados en sus tierras natales en Europa.
Los edificios que los extranjeros construyeron en las ciudades porteñas fueron del llamado “estilo colonial de terrazas”, que significa que tenían bases elevadas, amplios balcones alrededor de la vivienda, y techos en pendiente. “Este estilo fue creado por los ingleses cuando colonizaron la India, para hacer frente al calor y la humedad”, explica Lin Hui-cheng. “Está muy bien estructurado y crea un espacio fresco y cómodo”. Este estilo arquitectónico también puede observarse en otras ciudades asiáticas que estaban expuestas a la influencia occidental, tales como Hong Kong, Macao y Shanghai. En comparación con las edificaciones de estilo occidental vistosas e imponentes que los japoneses construyeron durante su estadía en Taiwan, el estilo colonial de terrazas, con su sentido de comodidad y facilidad, se acopla bien a sus alrededores.

Nueva sangre, nuevos edificios Una puerta circular significaba satisfacción, una con forma de jarrón, seguridad.
Los intereses foráneos en Taiwan provocaron que la corte Ching se diera cuenta de la importacia de la isla como una puerta hacia las siete provincias de la costa sureste de China continental. Tras los ataques japoneses y franceses a Taiwan en 1874 y 1884 respectivamente, Pekín decidió adoptar un enfoque más proactivo hacia la isla. Desde los años 1870 hasta los 1880, un número de funcionarios ambiciosos y progresistas llegaron a Taiwan y lograron exitosamente reforzar las defensas, abriendo minas de carbón, y construyendo líneas telegráficas con el centro y sur de Taiwan, así como con la provincia de Fukien. “Con frecuencia se suele escuchar que el gobierno Ching fue corrupto y no le interesaba realmente esta isla remota”, dice Shiue Chyn. “Pero eso no fue verdad, por lo menos no en los últimos años. El problema era que no había dinero”.
En 1885, diez años antes del comienzo de la ocupación japonesa, la dinastía Ching proclamó Taiwan como su vigésimo segunda provincia y, para conmemorar el evento, se construyeron varios edificios de gran escala en Taipei como sede de las agencias gubernamentales. Estas fueron posteriormente demolidas por los japoneses, y ahora sólo sobreviven unas cuantas, que ofrecen a los historiadores un vistazo del breve período cuando la corte Ching se interesó activamente en Taiwan. El edificio mejor preservado, la sede del gobierno de la ciudad en la época Ching, fue desmantelado y trasladado a su ubicación actual en los jardines botánicos.
Durante los aproximadamente doscientos años que separan el retiro de los holandeses y la ocupación japonesa, los inmigrantes chinos saturaron la isla con cultura Han, incluyendo sus estilos arquitectónicos. Pero debido a que sus edificios eran construidos con estructuras de madera, sucumbieron rápidamente el clima húmedo de Taiwan. “A los templos, por ejemplo, deben hacérseles regularmente pequeñas reparaciones cada treinta años y una importante cada cincuenta o setenta años”, dice Lin Hui-cheng. “Las reparaciones principales en conjunto son prácticamente una reconstrucción completa”.
La mayoría de los templos existentes en Taiwan han sido reconstruidos o renovados. Algunos de los proyectos fueron realizados sin la debida investigación de los diseños y materiales originales, perdiendo su apariencia original. Muchos otros están rodeados de calles y edificios incompatibles, resultado de la pobre planificación urbana o de falta total de ésta, por lo que ahora se hallan en un ambiente hostil.
Los taiwaneses que han vivido en la isla durante generaciones, dicen algunas veces, en tono de burla, que quizás esta confusión antiestética sea también parte integral de la cultura china traída por los Han. Pero cualquiera que sea la razón de fondo, a menos que y hasta que los planificadores urbanos de Taiwan tomen en consideración estas pocas reliquias arquitectónicas, no hay duda de que continuarán siendo engullidas por la invasión, consecuencia del progreso económico.


El Templo de Pao-an: ejemplo del sincretismo religioso en Taiwan

El 
Templo de Pao-an: ejemplo del sincretismo religioso en Taiwan 
El Templo Pao-an es uno de los más antiguos de la ciudad de Taipei y
sobresale por su arquitectura majestuosa y la rica ornamentación de
sus naves.
La calle Hami es un corto tramo situado en la parte extrema noroccidental de la ciudad de Taipei, cerca de la convergencia de los ríos Tamsui y Keelung. Atravesando una serie de modernos edificios y viejas casonas llegamos al fondo de la misma, donde encontraremos un singular templo con un antiguo porte de majestuosidad: el Templo Pao-an.
El Templo Pao-an también es conocido como Templo Tataokung de Talangpeng. Talangpeng era una traducción deformada en chino del nombre de la aldea Pourapon, habitada por los aborígenes ketagalanes que antaño ocuparon el norte de Taiwan. En la actualidad corresponde al sector de Talungtung, una de las áreas más antiguas de Taipei. Talungtung es famoso por la presencia de otro importante sitio histórico: el Templo de Confucio.


Los registros locales señalan que los orígenes del Templo Pao-an se remontan al séptimo año del reinado del emperador Chien-lung (1742) de la dinastía Ching (1644-1911). En ese año, un grupo de inmigrantes provenientes del distrito de Tung-an, provincia de Fukien (Fujian), China continental, llegaron al sitio con una estatua bendecida de Pao-sheng Ta-ti. La imagen de la deidad provenía del Templo Tzuchi, ubicado en la villa Paichiao, del mismo distrito.
Al inicio, el templo fue una sencilla estructura de madera para albergar la imagen de la deidad protectora de la salud. La construcción del templo original, que se inició en 1755, duró cinco años, siendo completado en 1760.
Esa estructura original de madera no resistió el paso del tiempo, y fue posteriormente reemplazada por un templo de mampostería y piedra. Según una partida en los Anales culturales de Taiwan, los vecinos oriundos de Tung-an que residían en Talungtung iniciaron la construcción formal del templo en el décimo año del reinado del emperador Chiaching (1805) y el mismo fue terminado en el décimo año del emperador Taokuang (1830).
La tradición oral indica que los primeros pobladores que llegaron al área se enfrentaron a un clima sumamente hostil y muchas calamidades, sucumbiendo muchos de ellos a causa de extrañas enfermedades. Por esa razón, un grupo de vecinos decidió viajar de vuelta a Fukien para traer consigo una estatua bendecida de Pao-sheng Ta-ti, que se ha convertido en el santo patrono de dicha localidad.
Durante la ocupación japonesa de la isla (1895-1945), el templo fue convertido en una escuela pública. Durante ese período, fue reparado en dos ocasiones. Cuando Taiwan fue reintegrada a la soberanía de la República de China en 1945, el templo estaba muy dilapidado y las autoridades entregaron algunos fondos para hacer reparaciones menores. El más reciente esfuerzo de restauración fue iniciado en mayo de 1995 y tuvo una duración de seis años, donde se volvió a instaurar el esplendor que lucía el templo en sus mejores momentos.
Una de las reminiscencias de todas estas remodelaciones la encontramos en la entrada de la nave principal, donde vemos dos columnas con dragones dobles, y dos columnas de un solo dragón, estas últimas talladas en 1918.
Junto con el Templo Lungshan y el Templo Chingshui Yen, estos son los tres templos más grandes e importantes del área de Taipei. Cada uno de ellos es famoso por su majestuosidad y por las elaboradas decoraciones que posee.
El Templo de Pao-an: ejemplo del 
sincretismo religioso en Taiwan 
Una antigua campana, estandartes imperiales y un fresco alusivo a los Ocho Inmortales adornan la pared trasera de la nave principal.
El Templo Pao-an está situado de cara al sur y ha sido diseñado en forma de dos cuadrados concentricos. Está integrado por tres naves: la Nave de Entrada, la Nave Principal y la Nave Trasera. Además tiene dos corredores, que cubren los flancos oriental y occidental del templo. Recientemente, se le añadió un edificio moderno de cuatro pisos en la parte trasera del templo, que alberga las oficinas administrativas, una biblioteca, así como un templo budista.
En la nave principal se venera a Pao-sheng Ta-ti, la deidad a quien fue dedicado originalmente el templo. En la nave trasera se veneran a varias deidades taoístas, entre las que sobresalen Sheng Nung, Dios de la Agricultura; y Kuan Kung, el Guerrero Leal.
En los corredores occidental y oriental encontramos altares consagrados a otras deidades taoístas, incluyendo a Matsu, la Diosa del Mar; y Chusheng Niang-niang, protectora del parto. También se venera a una deidad folklórica, el Dios de la Tierra.
En el tercer y cuarto pisos del edificio moderno en la parte trasera del templo se encuentran un templo budista dedicado al Buda Sakyamuni y a Kuanyin, Diosa de la Misericordia; y un templo dedicado al Emperador del Jade, suprema deidad del taoísmo.
El Templo Pao-an es un ejemplo típico de la sincretización religiosa del budismo, taoísmo y las religiones folclóricas que prevalece actualmente en Taiwan. Este sincretismo se debe más a razones prácticas que a motivos religiosos. El pueblo de Taiwan, compuesto por inmigrantes venidos de diversas partes de China y posteriormente mezclado con aborígenes de varias tribus, posee un panteón bastante complejo y numeroso.
Por esa razón, resulta un poco difícil elegir una deidad única a la que recurrir en caso de necesidad. Para mejor seguridad de que sus plegarias serán escuchadas por algún dios que se apiade de ellos, los taiwaneses han optado por construir templos dedicados a una deidad principal, pero rindiendo culto a la vez a otras deidades "secundarias".
No hay un orden prescrito para determinar qué deidad es "principal" y qué deidades son "secundarias". En el caso del Templo Pao-an, la deidad principal es Pao-sheng Ta-ti, pero a la vez hay altares que veneran a otras deidades como se dijo anteriormente. En el panteón taoísta, el orden jerárquico no necesariamente denota el grado de popularidad de una deidad.
En Taiwan, Pao-sheng Ta-ti se encuentra en segundo plano en términos de popularidad, siendo más populares otras deidades folklóricas como Matsu o Kuan Kung.
Siendo un templo dedicado al Dios de la Salud, es obvio pensar que el sitio tiene alguna relación con la medicina. Por lo menos, así lo fue en el pasado. Cuando la atención médica todavía era deficiente en la isla, el Templo Pao-an jugó un papel muy importante en términos de salud pública. El templo usaba un juego de varillas y recetas para atender a los pacientes.
Para hacer una consulta, el paciente solicitaba una cita y describía brevemente el malestar que tenía. Luego imploraba a Pao-sheng Ta-ti y sacaba una varilla al azar, que era presentada al encargado del templo. Este consultaba el libro de receta adecuado a la descripción del malestar del paciente, y de acuerdo con el número de la varilla, preparaba una receta de hierbas medicinales. El paciente acudía con dicha receta a un boticario que le preparaba las curas indicadas. Aún en el día de hoy, el templo tiene una especie de consultorio para dar consejos de salud a los fieles que llegan allí. Y en los alrededores del templo, aún quedan algunas boticas herbolarias.
Una de las actividades más importantes que realiza el templo es la celebración del cumpleaños de Pao-sheng Ta-ti, que cae en el décimoquinto día del tercer mes del calendario lunar. En esa fecha, los devotos demuestran su fe caminando sobre las brasas portando imágenes de la deidad, una práctica que tiene sus orígenes en los antiguos ritos de purificación por el fuego.
Aparte de ser un sitio de devoción, el Templo Pao-an es una joya de la arquitectura de los templos chinos y a la vez, un sitio donde se preservan excelentes muestras de las obras de los mejores artesanos de Taiwan.

El Templo Tsushih: un palacio del arte folclórico

Arrellanado en el distante pueblo de Sanhsia, en la confluencia de tres ríos, una ubicación bastante propicia, se encuentra el templo Tsushih, de doscientos años de antigüedad.
Es un sitio solemne. El tranquilo interior del templo, iluminado por una miríada de pequeñas llamas de velas rojas y lleno con el olor de incienso, tiene el poder de apaciguar cualquier mente atribulada.
Al igual que en otros templos alrededor de Taiwan, el pueblo chino va allí para pedir buena suerte, o algún otro favor, a los dioses o para mostrar respeto hacia los antepasados. Pero desde la perspectiva histórica, el orgulloso templo de Sanhsia es mucho más que un centro espiritual para los residentes locales.
Dadas sus elaboradas obras en madera y piedra, y una estructura sumamente decorada, es visitado frecuentemente por aficionados al arte folclórico procedentes de Taiwan y de otras partes del mundo. Los turistas inmediatamente quedan impresionados por las delicadas tallas en madera; grabados en piedra; y esculturas de dragones auspiciosos, ciruelos en flor, aves fénix y sabios chinos hechas de bronce. Los estudiantes de arte que hacen viajes de campo consideran el lugar como un museo educativo.
Pero son los eruditos expertos en cultura china quienes muestran aún mayor reverencia por el lugar. Para ellos, el templo Tsushih es un "palacio del arte oriental".
Localizado a treinta kilómetros al sur de la ciudad de Taipei, el Templo Tsushih de Sanhsia posee gran valor histórico y artístico, según los intelectuales. Gran parte del crédito de la conservación del templo y sus bellas obras de arte folclórico es atribuida a Li Mei-shu, quien en 1947 se encargó de un importante proyecto para renovar la estructura.
Li, un nativo de Sanhsia, era un artista famoso que estudió pintura occidental en Japón pero que sintió el llamado de su tierra en el reino del arte tradicional chino. Li murió en 1983 a la edad de 82 años. Dedicó casi la mitad de su vida al proyecto de renovación, trabajando diligentemente durante treinta y seis años para restaurar y embellecer la arquitectura del templo.
Poniendo a prueba su fuerte sentido estético, a fines de la década de los cuarenta Li se fijó la meta de convertir el deteriorado edificio en un altar cultural, artístico e histórico. Su dedicado trabajo ha hecho distinguir al Templo Tsushih de entre miles de otros lugares de adoración en la isla.
Según Cheng Yu-tsai, secretario de la junta directiva del templo, el proyecto original de Li incluye la expansión de todo el templo así como la renovación de las estructuras históricas existentes. Cuando el proyecto fuera finalmente terminado, el complejo mediría 1.600 metros cuadrados e incluiría tres salas para ceremonias religiosas, una torre de tambor, un campanario, una biblioteca, un depósito y un cuarto para los archivos.
Bajo la supervisión de Li, se terminaron las obras en el frente y en las salas principales, una gran parte del proyecto. Pero cuando murió el artista taiwanés, el 40 por ciento del trabajo aún estaba sin terminar. Aunque en los años posteriores se ha hecho muy poco, recientemente ha surgido un renovado interés hacia el ambicioso trabajo.
Hoy, trece años después de la muerte de Li, la fase final del Templo Tsushih se ha convertido en una gran disputa entre la directiva del templo y los encargados de conservar el arte folclórico. El quid del argumento es qué tan rápido debe completarse el resto de la restauración.
El consejo de la administración del templo desea acelerar el proyecto para disminuir los gastos. No obstante, los historiadores y aficionados al arte folclórico temen que impulsar el proyecto a una apresurada conclusión resultará en un trabajo mal hecho y disminuirá el valor artístico del famoso templo. Los preservadores sostuvieron una audiencia a mediados de julio pasado en un esfuerzo por despertar el sentimiento del público por su causa.
A pesar de la controversia que rodea sus techos con aleros de cola de golondrina y llenos de estatuillas, el Templo Tsushih es indiscutiblemente uno de los principales atractivos culturales de Taiwan. Construido en 1769, el templo está dedicado a Chen Chao-ying, un patriota de la dinastía Sung quien intentó en vano convencer a los partidarios del régimen para que lucharan contra las fuerzas invasoras del mongol Genghis Khan en 1206.
A pesar del fracaso de Chen, sus descendientes de la tercera generación ayudaron a derrocar la dinastía mongol Yuan, dando inicio al establecimiento de la dinastía Ming en 1368.
En reconocimiento a los heroicos actos de la familia Chen, el primer emperador Ming, Taitsu, emitió un decreto para deificar a Chen Chao- ying como Tsu-shih, o "Gran Ancestro". Un altar dedicado al Gran Ancestro finalmente fue construido en Anxi, un pueblo en la provincia de Fukien en China continental.
Una gran ola de fukieneses inmigraron a la isla de Taiwan en el siglo XVIII. Un grupo de ellos trajo consigo una estatuilla del Gran Ancestro y se estableció en Sanhsia. Cuando los colonizadores construyeron su Templo Tsushih, el ídolo fue puesto en su interior como una fuente de fuerza espiritual.
El templo ha sufrido tres importantes renovaciones durante los últimos 150 años. En 1833, fue reconstruido después de un destructivo terremoto. La segunda remodelación se realizó en 1899, después de que el gobierno de la ocupación japonesa saqueó el templo en respuesta a una fracasada revuelta civil.
Y en 1947, dos años después de que Taiwan fue devuelta al régimen chino, Li, quien entonces tenía 46 años, dio inicio al tercer proyecto para conservar el templo.
Madera arriba y, de allí hacia abajo, todo de piedra sólida. Este es el concepto básico de la construcción del Templo Tsushih. Los techos están hechos de tablas de madera en capas de patrones octagonales. En lo referente a las paredes, columnas, escalones y pisos, todos están hechos de piedra, no de cemento.
"Li creía en la resistencia y durabilidad de la piedra. El quería que el templo perdurara cientos de años", dijo Cheng.
En la etapa actual del trabajo de restauración, el templo cuenta con 122 pilares de piedra, cada uno tallado con imágenes que representan historias de la mitología, la historia, la literatura o el folclor chinos. "El Templo Tsushih es el que tiene la mayor cantidad de pilares de piedra entre todos los templos de Taiwan. Cuando el proyecto de expansión sea completado, el número de pilares aumentará a 156", dijo Chang, quien ha trabajado en el templo toda su vida de adulto.
El par más famoso de columnas de piedra, localizado en la sala principal, está tallado con un diseño conocido como Cien pájaros entre ciruelos en flor. Cincuenta pájaros de diversas especies y en varias poses han sido esculpidos en cada uno de los dos pilares. Están incluidos pájaros nativos de Taiwan y especies de Asia, Africa y América.
Según Cheng, el artista Li intentó que el diseño de cien pájaros representara a todos los países del mundo viviendo juntos en paz y armonía.
El par Cien pájaros es parte de un grupo de seis columnas de piedra construidas enfrente de la sala principal. Cada uno de los dos pilares en el centro del grupo está tallado con un sinuoso dragón que sostiene una perla en su boca. Dado que el trabajo es tan exquisito, los cuernos, los bigotes y las escamas de los dragones parecen reales.
Las dos columnas de los extremos están decoradas con guerreros y caballos de la mitología china. Las expresiones en los rostros de los legendarios generales son verosímiles y sus armas, aunque no más largas que un bolígrafo, están talladas meticulosamente.
Se dice que los artesanos que trabajaron en los pilares tenían que dejar de tallar cada unos cuantos minutos porque la piedra se calentaba tanto durante la constante fricción. "Las columnas fueron talladas a mano sin la ayuda de máquinas. Se tomó aproximadamente unos mil días de trabajo para hacer cada una de ellas", dijo Cheng.
En las paredes del templo se reproducen escenas de pinturas famosas realizadas por pintores de Taiwan, tales como Wang Yi-yun, Fu Chuan- fu, Ou Haonien y el mismo Li.
En el interior de la sala principal hay cuatro columnas de piedra en las que se han grabado en hueco obras de la caligrafía china. Algunos de los reconocidos calígrafos que contribuyeron a los diseños fueron: Yu Yu-jen, Chia Chin-te y Yen Hsi-shan.
Extendidos sobre todo ello, en las secciones octagonales de los techos abovedados de los salones del frente y principal, se encuentran las tallas en madera más elaboradas del templo Tsushih. Leones y aves fénix volando son los motivos dominantes.
Los grabados de leones en el techo son particularmente complejos. En los pechos de los leones se tallaron cadenas con esferillas en su interior. Y debajo de las garras de las fieras hay pelotas huecas, dentro de las cuales hay pequeñas campanas.
Para asegurar longevidad, en las tallas se utilizó madera de ciprés chino y alcanfor. La madera aromática de estos árboles es conocida por su durabilidad y capacidad para repeler insectos. La madera también fue dorada para fortalecer sus capacidades de conservación.
Los cielorrasos tallados de los salones principal y del frente contribuyen a la singularidad del Templo Tsushih debido a que los diseños en los techos de la mayoría de los templos en Taiwan son pintados. "Las tallas doradas hacen que el templo se vea más esplendoroso", manifestó Cheng.
Además de sus tallas decorativas, el diseño estructural de los cielorrasos de los salones es de especial interés. Los cielorrasos se hicieron ensamblando numerosas placas de madera, capa sobre capa. No se utilizó ni un solo clavo ni tornillo.
Las obras esculpidas en bronce por Li y sus estudiantes de la Academia Nacional de Artes de Taiwan son otras de las características del templo. Según Cheng, el templo de Sanhsia fue el primero en Taiwan que empleó el arte en bronce para su ornamentación. Hay esculturas en bronce en las puertas y porciones de las paredes del templo. También, algunas de las estatuas de deidades y varios símbolos folclóricos de buen augurio están hechos de ese metal.
Para proteger el templo de los malos espíritus, en la puerta central del salón del frente se repujaron en bronce los dioses de las puertas: Cheng Lun y Chen Chi. Las dos puertas que flanquean la puerta central tienen grabados en relieve los dioses folclóricos de la riqueza y de la prosperidad.


Templo Tai Chung Chan


Aprenda sobre el budismo Zen de primera mano en el Templo Tai Chung Chan, uno de los centros espirituales más amplios en Asia. Este centro internacional es un nexo entre la investigación académica budista y la preservación de la cultura. Las monjas que viven aquí ofrecen tours por el templo y los alrededores, y pueden explicar los motivos, la iconografía y otros detalles del arte budista aquí.



2 comentarios:

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